Carabinas CZ .22: Pequeñas sólo en calibre

Carabinas CZ .22: Pequeñas sólo en calibre

Las armas checas pueden enorgullecerse de una tradición en la que se mezclan factores tan importantes como calidad, fortaleza y precisión. La fama ha alcanzado a todo tipo de ingenios CZ desde hace muchos años, y ya fueran ametralladoras, fusiles o pistolas muchos de sus diseños han
gozado del unánime reconocimiento internacional y hasta han servido de base a otras marcas para desarrollar distintos modelos. Hoy les hablaremos de sus carabinas de cerrojo en calibre .22, unas armas que demuestran ser pequeñas sólo en calibre.
Texto: L. Pérez de León / Fotos: A.F. Pérez de León S.L.
* Este artículo incluye más imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 288.
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El arsenal checo (Ceská Zbrojovka) de Uhersky Brod celebra ahora su setenta aniversario, ya que su origen industrial, como empresa subsidiaria de Ceská Zbrojovka a.s. Strakonice se remonta a 1936. La producción comenzó realmente en enero del año 1937, y desde los posteriores a la Segunda Guerra Mundial ha pasado por diferentes etapas bajo el control estatal en su administración.
CZ, como antes comentamos, se beneficia de una antigua y prestigiosa tradición armera, con muchos e importantes ejemplos en muy diferentes sectores, tanto en los exclusivamente relacionados con el ambiente militar (para el que se han producido numerosos y destacables modelos de ametralladoras, fusiles, subfusiles, etc.), como para el de la caza y el tiro deportivo, sin olvidar sus muy notables armas cortas, entre las que la Modelo 75 destaca por derecho propio, junto a las muy diferentes variantes que desde ella se han ido generando a lo largo de los años. Rifles de caza y tiro, escopetas y hasta muy buenas armas neumáticas para divertimento y competición acaban por completar una extensa oferta, entre la que asimismo se encuentran las armas que hoy centran nuestra atención, pues también es más que reseñable el número y variedad de carabinas de fuego anular con la marca CZ.

Escuela y diversión…

a0bw1101.jpgSon, sin duda, dos importantes rasgos que desde su origen se han relacionado con las carabinas del calibre .22, aunque también nos gustaría incluir otra de las más esenciales, como es la caza. Pero nuestras leyes impiden que estas armas puedan emplearse en uso cinegético (como sí lo hacen en prácticamente todo el mundo), sin que realmente su total prohibición pueda entenderse, pues muchas especies de caza menor son de hecho la razón que impulsa la creación de estas armas desde muy distintas marcas.
En cualquier caso, y pese al restringido uso que de ellas podemos hacer en España, las carabinas del .22 siguen contando con muchos adeptos entre nosotros; son generalmente económicas, al igual que su munición, y resultan un excelente instrumento de aprendizaje y hasta de entrenamiento para multitud de aficionados; todo ello competiciones o hasta caprichos aparte.
En el caso de CZ, hoy hemos reunido tres diferentes modelos para mostrárselos desde estas páginas, cedidos al efecto por la empresa madrileña Aguirre y Cía., su importador para nuestro país, y hasta otro ejemplar mucho más veterano con el que un servidor de ustedes ha disparado ya muchos, pero que muchos, tiros; una de esas armas de las que uno cree no verá nunca el momento de desprenderse. Pero volvamos a nuestras protagonistas reales.
Para empezar, creo que la marca checa complica un tanto la identificación de sus modelos, por lo menos ateniéndonos a la denominación oficial de cada uno de ellos, pues la mayoría se “llaman”: CZ 452 – 2E ZKM, a lo que después todavía hay que añadir el nombre propio en cada caso, como Varmint, American, etc. Por ello, espero me disculpen si sólo empleo este último, pues también hay las que empiezan por CZ 513 (como la Farmer), las que son 453 (como la American y otras versiónes aparecidas el pasado año), y hasta la CZ 511, que corresponde al modelo semiautomático, del que no trataremos en esta ocasión, ya que son nada menos que once las variantes que se producen hoy con acción de cerrojo.

…para todos los gustos

a0bw1115.jpgEntre esa docena de opciones encontramos prácticamente todas las posibilidades de elección, y entiendo que es necesario nombrar al menos cada una de ellas: Scout es el modelo de dimensiones reducidas destinado a los más jóvenes; Farmer es la más sencilla y espartana (quizá hasta demasiado) de las opciones de las carabinas CZ; la Standard, como su propio nombre indica es la básica entre las que la marca denomina armas “Senior” -Junior sólo hay una en su catálogo: la ya nombrada Scout-, aunque ya con culata de nogal en vez de haya; Lux (por lujo) se diferencia de la anterior por disponer de una caja-culata sensiblemente más vistosa, segrinados incluidos; la American monta una culata mucho más recta, expresamente realizada según los requerimientos de tiradores americanos y australianos, según CZ. Style es el nombre dado a la que ofrece el mismo diseño de la American, sólo que con la importante diferencia de montar culata sintética y que sus partes metálicas estén revestidas de un tratamiento de níquel químico mate. Varmint es la carabina de cañón pesado y flotante que se produce para conseguir la máxima precisión en tiros a larga distancia. Silohuete es, a su vez, la versión “light”, con culata sintética y con características muy aprovechables en la caza. La FS, por “Full Stock”, dispone de caja larga, al estilo que se hizo famoso desde los antiguas armas Mannlicher. Hay hasta una variante de la Lux que se fabrica con la acción adaptada a su uso por tiradores zurdos.
Como ven, casi no quedan posibilidades sin cubrir en cuanto a estilos y diseños, mientras que en lo que atañe a la cuestión mecánica nos estamos refiriendo a armas que emplean un extraordinariamente robusto sistema de cerrojo, basado en el esquema del Mauser 98, dentro de un también muy fuerte cajón de mecanismos, unido a un cañón que destaca por su fortaleza (mucho más aún en la versión Varmint y su grueso “Bull Barrel”), y cuyos resultados en precisión son verdaderamente espectaculares. Como ejemplo, estas armas se encontraban siempre entre las ganadoras en los concursos que en el Polígono de Cantoblanco se disputaban hace algunos años a 100 metros, y sólo con miras metálicas. Pero no hace falta acudir al recuerdo, pues sólo un par de días atrás, durante la prueba de estas CZ, disparé también a esa distancia en otro escenario, con las FS y Varmint (en ésta con el necesario visor), y los resultados siguen siendo magníficos.
Las fotos que acompañan estas líneas nos servirán de nuevo para ahorrar palabras a la hora de intentar describir las armas, con lo que considero más adecuado transmirtirles opiniones y experiencias.
En cuanto a las primeras, y al margen de que CZ haya ampliado la oferta de sus carabinas con versiónes modernizadas en cuanto a culatas y acabados, incluso incorporando nuevos calibres, como el potente .17 que se está poniendo cada vez más de moda en EE.UU., lo cierto es que nos hallamos frente a armas de concepción bien clásica, con todo lo bueno que también puede desprenderse de ello. Las armas checas, se han ganado un gran prestigio por sus evidentes cualidades, pero tampoco se puede negar que, al menos en muchas de ellas, se podría ofrecer un mayor grado de finura en el acabado, y no me refiero ahora a lujos, sino a superar un tanto esa crudeza que algunas exhiben, aunque lógicamente ello acabaría repercutiendo en el precio final.
a0bw1124.jpgJunto a estas mismas líneas, y tal como se comenta en su correspondiente pie de foto, pueden ver una CZ que compré hace ya más de veinte años y que retoqué en varios aspectos (sin que la modificación pueda entenderse como profunda, ni mucho menos), pero sí lo suficiente para acrecentar su vistosidad, mejorar el manejo (pues las aristas del guardamonte casi cortaban), o hasta optimizar su empleo afinando el mecanismo de disparo. Digamos que le “lavé la cara”, pero no es menos cierto que ahora no puedo recordar que me haya dado un sólo problema a lo largo de muchos miles de disparos.
También desde esa experiencia personal, al margen de que haya disparado con otras varias carabinas CZ a lo largo de los años, puedo confirmar que la precisión ha estado siempre presente, ofreciendo agrupaciones (a 100 m), que las habría hecho perfectamente válidas para concursos de Bench Rest. Por ello mismo, reconozco que esa versión Varmint, espectacular por su grueso cañón y guardamanos, y con un excelente gatillo, es una muy buena opción para los que gusten de buenas agrupaciones, sin olvidar que por menos de 450 euros, no será fácil encontrar alternativas igualmente válidas.
Consumí 50 cartuchos Winchester de alta velocidad que me fueron entregados junto con las armas, pero fueron otros más de 100 de Remington y CCI los que pasaron por las distintas carabinas, variando sólo los puntos de impacto, pero siempre con precisión y total ausencia de incidencias desfavorables. Muy buena calidad general, excelente precisión, robustez extrema y buen precio siguen siendo argumentos principales que cuentan a favor de las carabinas CZ. Muy recomendables. •
http://www.revistaarmas.com/863/carabinas-cz-22-pequenas-solo-en-calibre.html